domingo, 9 de septiembre de 2007

La letra chica...

Estuve pensando... mucho, demasiado, se podría decir.

Escuchando canciones, haciendo zaping (se escribirá así?) por los canales de música, vi varios videos de artistas masculinos que le cantan a una mujer, una mujer que los maltrato, que los hirió, que no les dio la oportunidad. Malas mujeres, podríamos generalizar. "Perras" se diría en la jerga callejera. Pero son de las que todos ellos se enamoran.

De alguna forma ser buena, considerada, compañera, brindar verdadero amor y entender, contener y apoyar al otro... no son cualidades suficientes... no, perdón... no son cualidades correctas, para hacer que el, te vea como una posible pareja.
Hay que ser una perra, y ahí si. Va a querer dártelo todo, te va a amar como nadie y va a sufrir lo que tenga que sufrir para estar con vos.

Después de sufrir con este tipo de mujeres, pasan por la etapa de "solo quiero pasarla bien". Y ahí es donde entramos nosotras. En el momento menos indicado, pensaba yo. Pero no, no es por el momento, son ellos, que parecieran buscar personas como nosotras para pasarla bien.
Y te lo dicen, te lo aclaran: "sin compromisos". Y una acepta, porque en el fondo seguimos siendo esas románticas incurables. Y porque la lógica también nos dice que lo mas natural que puede pasar es que si uno pasa tiempo con alguien, y se llevan bien y todo... es posible llegar a algo mas. Es natural que te pasen cosas con alguien con el que haces cosas, digamos.

Pero ellos no. Ellos pueden no sentir nada. Siempre me pregunte como lo hacen. Como hacen para ser así... tan de piedra. Pueden estar con vos, pasarla bien, contarte sus cosas, saber que vas a estar ahí si te necesitan; y aun así pueden no sentir absolutamente nada.
El haber aceptado el "sin compromiso", para ellos es un contrato firmado, que nos saca el derecho de querer algo mas. De pedir algo mas.

Y ahí esta nuestro error. Pensar que tienen razón, que una vez que dijimos "acepto", ya no podemos decir nada mas. Bajar la cabeza y resignarnos a que es todo lo que podemos esperar. Mientras el hace su vida. Vos esperas. Si, patético, lo se. Pasa que al principio pensaste que podías, y lo inevitable sucedió. Y ahora decir algo es desdecirte de lo que dijiste antes. No somos como ellos, no podemos separar el corazón de lo demás.

Pero yo digo que tenemos que decir algo. Porque al fin y al cabo, merecemos algo mejor. Tienen que entender que decir "sin compromisos" no los libera de la responsabilidad de sus actos, de lo que hacen, de lo que dicen. BASTA. No tengo que buscar a otro si quiero a ese. Algo hay que decir. Y si, lo mas probable es que esa charla no termine bien. Pero creo que es hora de que entiendan, de que maduren y se den cuenta que no pueden esperar que nada nos pase. Y que realmente no pueden pensar que en todo caso es culpa nuestra; que ellos nos lo advirtieron, es "sin compromisos".

La realidad es otra. También nosotras deberíamos poder decir que no a ese "sin compromiso". Pero te quedas sin el. Y no importa cuanto te digan: "mejor, el no te merece" o "es mejor así, después vas a sufrir". No consuela para nada. Si vamos al caso, ninguno parece merecerte. Porque todos tienen ya su contratito esperando ser firmado.

Una cagada. No cabe otra palabra.

martes, 4 de septiembre de 2007

Apreciando las luces y las sombras...

Bueno, la cosa es que sigo no entendiendo el mundo. Pero le he encontrado cierta gusto a este lado de la realidad. Tuve tiempo de ordenar un poco, tire un almoadon por acá, otro por allá... casi que me siento como en casa.

No entender tiene algunas ventajas. Como descubrir nuevos significados de las palabras, darte cuenta que a veces tienen un sonido casi incoherente. Que hoy cuando saliste hacia un par de grados mas que ayer, y que eso solo sea suficiente para que vos sonrías. Comerte media factura con dulce de leche y estar completamente satisfecha. Pequeñas cosas que siempre me hicieron feliz y que volvieron a mi.

Un amigo me dijo una vez que yo vivía en un mundo paralelo. Y siempre deseé que tuviera razón. De alguna forma, esta realidad, a mí no me basta.

martes, 21 de agosto de 2007

Chaplin no me comprende...

Hay días que me levanto y pienso: "Que buen día, que bien que estoy, laburo de lo que me gusta, generalmente hago lo que quiero, me siento bien conmigo misma. Me veo bien." No son muchos esos días, pero algunos hay. La cosa es que ese día, solo los días en los que pienso eso, el mundo parece estar empeñado en demostrarme lo contrario.

Entonces me pasan cosas que me superan. como que mi celular ya no este conmigo... y que después tenga que escuchar tooodooo un largo sermón sobre la responsabilidad de personas no tan responsables. Y me ponen mal, no se para que, pero me ponen mal. Me deprimen, me ponen de mal humor. Entonces de la bronca me brotan las lágrimas, y mas bronca me da reaccionar así... Ser así de sensible.

Cuando era chica no me pasaba. No lloraba por nada. Tal vez, porque no me dolía, o quizá porque no podía. Por un lado me quejo, pero por el otro me alegra, después de tantos años sin derramar una sola lágrima... ponerme al tanto con mis penas.

Entonces hoy es uno de esos días. Bah, hará algunos días que es "uno de esos días". En los que no entiendo nada. En los que el mundo es una película muda y veo a todos moviendo sus bocas y haciendo señas, pero no logro entender. No entiendo. Nada.

Y no entender es una de las peores cosas que me puede pasar a mi. Lo que me conocen lo saben.

No entiendo mi casa, no entiendo la calle, no entiendo mi carrera... y si, no lo entiendo a el.

Veremos que pasa... por lo pronto, creo que lo mejor sera que apague todo y me pongo a leer nomas.

sábado, 11 de agosto de 2007

Esa delgada linea...

El mundo en el que vivimos tiene reglas y códigos ya establecidos que ordenan la forma en que nos movemos en el. Dicen qué esta bien y qué esta mal. Qué se puede y qué no se puede hacer. En fin, son limites. No es algo malo, las cosas que no tienen limites no son mensurables. Es decir, no puedo saber cuanto hay de algo que es infinito. No puede saber cuanto avancé en un camino que nunca termina y que tampoco tiene un comienzo.

La cosa es que, como suele suceder, hay personas que se rigen por esas reglas y viven en armonía con el mundo. Y hay otras que no. De estas ultimas; están las que viven temerosas de estos códigos, los siguen porque el mundo los dicta, porque sino serian "mal vistos", "malas personas" frente a los otros. Por eso viven en continuo conflicto, refrenando sus impulsos y sufriendo en cada paso. Si rompen las reglas, porque se sienten culpables. Y si las siguen, porque se traicionan a si mismos.

Pero hay otro tipo de personas, que no siguen las reglas, no siempre al menos. Y no sienten ningún tipo de culpa al respecto. Si sus acciones están por fuera de la ley, no es algo que realmente les preocupe. Solo son fieles a sus sentimientos, a lo que piensan que es correcto, a sus afectos y a una lógica muy compleja que se desarrolla en varios niveles. Son fieles a si mismos.
Por supuesto que eso les sale caro. Nada es gratis en esta vida, dice mi madre. Y cuanta razón que tiene.
Hacer lo que uno quiere cuesta, cuesta libertad, cuesta opiniones, cuesta reclamos. El mundo va a tratar de imponer sus reglas y vos trata de liberarte de ellas. Tratas de elegir. El acto mas representativo de la libertad. Elegir si las seguís o no. Y vivir con las consecuencias de esa elección, claro esta.

Yo creo que el error de muchos es pensar que estas reglas, estos limites son intraspasables. La naturaleza humana nos dice que en cuanto hay un limite, el hombre necesita cruzarlo.
Generalmente acotamos el espacio, para hacerlo habitable. Sin embargo en cuanto hacemos eso, necesitamos salir, una ventana o algo que nos muestre que podemos ir mas allá, afuera de esos muros.

Los códigos, para mi, solo marcan un punto en la inmensidad de la vida. Una marca, que ayuda a mensurar (de forma muy relativa) lo infinito de vivir.

Esta en nosotros elegir de que lado caminamos.

sábado, 4 de agosto de 2007

Viejas costumbres...

Bueno, era hora de que actualizara no?

Creo que es momento de hacerlo, porque de alguna forma actualizar este pequeño espacio de expresión es un forma de aceptar las actualizaciones que nos hace la vida sin preguntarnos nada.

Todo cambian, todo se mueve, todo nos mueve. La cosa es que a veces no queremos movernos, porque tenemos miedo, porque no sabemos para donde o simplemente te da fiaca.
Moverse es necesario y vital.
Conoces gente nueva, conoces nuevas cosas. Te descubrís sintiendo cosas que pensaste ya no volver a sentir. Esta bueno, pero también sabes que se avecina ese miedo irrevocable de perderlo.

Cada vez que tenemos algo, o mejor dicho: cada vez que queremos a ese algo... inmediatamente viene el miedo de perderlo. Y es irónicamente ese miedo, cuando se vuelve poco controlable, el que hace que efectivamente lo perdamos.

Por eso no hay que dejarse vencer. No hay que pensar siempre lo peor, porque lo malo siempre esta a la vuelta de la esquina esperando para cagarnos, es así. Esta en nosotros decidir si damos vuelta por esa esquina, o cruzamos la calle y tratamos algo nuevo. Algo como no espantarnos y dejar que las cosas sucedan. Es posible que no terminemos como queremos, pero también es posible que no.

Se que es difícil no maquinarnos, no pensar que en cualquiera, no dudar de cada palabra o falta de ellas. Pero así nos perdemos de tanto. Tantas cosas maravillosas que vivimos y que dejamos de lado por un par de momentos dudosos.

No dejemos que eso pase. Hay que aferrarse al bote hasta que este se hunda y de ahí nadar hasta la próxima parada. Pero no cometamos el error de tiraros antes de que realmente tenga un agujero.

Que la impaciencia que trae la incertidumbre, no haga que abandones algo que aun no sabes si realmente se esta hundiendo o si solo esta pasando por un poco de turbulencia.

sábado, 7 de julio de 2007

Todo vuelve... incluso los pensamientos.

"Por alguna razón a estas horas de la madrugada, me he puesto a pensar en la cantidad de personas que pasan a mi lado en la calle y que no saben lo que siento.
No saben de mi dolor ni de mis alegrías. Caminando me da impresión de que lo hago en un universo paralelo.
No saben lo que he vivido y yo no se lo que han vivido.
Y me es extraño y a la vez solitario... demasiado quizá, darme cuenta de que la mayoría de las personas ven algunas cosas como si estuvieran en otro plano. Jamas va a pasarles, porque suceden en otros países, en otros mundos, en el jardín del vecino, pero jamas en el suyo.
De alguna forma, hoy sentí la necesidad de expresar lo que generalmente no digo.
Me da pena ver lo enfrascados que estamos en nuestros pequeños universos personales, tanto que no podemos percibir a los otros, que están al lado, nomas, al alcance de una palabra.
Quisiera gritar cosas que no puedo, y que no se si debería. No se si corresponde o es justo para los demás... me pregunto si lo es para mi, incluso.

Pero bueno, solo quería dejar este mensaje confuso que nadie va a entender... Tal vez porque están en el jardín del vecino o tal vez porque simplemente no saben que hay cosas pasan mas allá de nuestro conocimiento, mas allá de donde llegan nuestros oídos y nuestra vista, donde no llega nuestro corazón... y donde el alma no se atreve a entrar.

El mundo se mueve muy a pesar de nosotros.... solo piensenlo."

El tiempo hace lo suyo nomas...

Bueno... mientras estaba viendo esta serie de conciertos en donde toca Madonna y este tipo de artistas grosos, yo pensaba... que me resulta increíble que se hagan este tipo de cosas y que algunas personas realmente piensen que con eso "vamos" a salvar al planeta.
Es decir, SALVAR AL PLANETA. Por mas que es cierto que se junta mucho dinero en este tipo de eventos, pero de ahí a que salven el planeta estamos tan lejos.

Sin embargo... seguido a este pensamiento me ataco otro.
Que me paso? pensé. Como llegue a este punto de la desesperanza y el descreimiento en el mundo??

Donde quedo la chica que se compraba la remera de Green Peace, pensando ilusionada que eso iba a hacer que un delfinito mas siguiera nadando por ahí?

Que maldita tristeza gris que trae convertirse en adulto...



"... la magia se acabo, vimos como era el truco, la carta bajo la manga, en fin, nos hemos convertido en adultos ..."